Había una vez una botella llamada persona.Tenía el mejor líquido, el más puro y dulce que pudiese existir en este mundo y otros.
También un envase precioso, obra de los artistas más excelsos.
Muchos hombres y mujeres fuertes tomaban su contenido de a pequeños sorbos
La felicidad era como la de ver multicolor con el paladar y tener mariposas en los ojos
Un día existió el último sorbo
Los hombres y mujeres fuertes se enojaron entre ellos a cuadros, rayas y colores.
Se enojaron con la botella, también. Persona estaba vacía
Tanto se enojaron que se terminó cayendo al suelo
Tan duro era el suelo que Persona se rompió
Salpicó sus fragmentos y los fuertes se lastimaron, pero sólo un poco. No estaban rotos
Los fuertes se enojaron aún más con persona.
Persona se quedó vacía y rota con las memorias de lo que en ella habitó una vez
El suelo, duro y frío, declaró
"El problema es que nuestro mundo es para fuertes y no para personas"
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