Análisis
La cumbia villera. Reflejo de la
realidad social y recuperación de la memoria histórica
“Frente a la cultura del instante está la solidez de un pensamiento humanista; frente a la ausencia de vínculos, el compromiso con los ideales. Es necesario superar el pensamiento débil con argumentos e ilusiones lo suficientemente atractivos para el hombre como para que eleven su dignidad y sus pretensiones.” Enrique Rojas, El hombre Light
La cumbia villera es una manifestación musical que surge como
expresión de la villa miseria. No se remite al ocio y la diversión, sino
también a una manifestación de realidades, deseos, injusticias y maneras de autopercibirse.
La necesidad de escucharse y de ser escuchados
También denominada como cumbia testimonial (si bien no hay
una definición concreta, la expresión es utilizada a menudo como descripción de
la cumbia villera que narra situaciones que pasaron en la vida real a través de
sus letras.)
Es decir, no toda la cumbia villera es testimonial, pero sí
toda la cumbia testimonial es cumbia villera. Hay tres claves a la hora de reflexionar
sobre la trascendencia de este subgénero:
- Constituye
un pilar fundamental a la hora de analizar y reconstruir la realidad
histórica-socio-cultural en la que se desarrolló el período neoliberal en
Argentina y su explosión con la crisis del 2001
- Expone casos de abuso de poder policial, su
visibilización en los medios de comunicación y el empoderamiento de las
herramientas artísticas para denunciar, a nivel social, estos atentados contra
los Derechos Humanos
- Explica los
procesos de transformación social y el rol de los formadores de opinión pública
a la hora de utilizar estereotipos que estigmatizan.
El término “Villa miseria” hace referencia a asentamientos
precarios producto de migraciones internas luego del período histórico conocido
como “década infame”.
Hay una diferencia estética y temática entre las bandas
referentes del género en los 90 y las bandas referentes a fines de esta década
y principios de los 2000.
Cuando la crisis social empezaba a hacerse sentir, los
límites entre las clases sociales comenzaron a ser difusos, los casos de
corrupción gubernamental cobraban relevancia gracias a su televisación, el
malestar popular encontró en la música una vía propicia de manifestación.
Debe también entenderse el valor de los medios de
comunicaciones como formadores de sentido, se asocian generalmente a los
prosumidores (productores y consumidores) de este subgénero, con la
delincuencia. Es así como durante el período pre crisis y también durante la
crisis misma se observan casos de violencia institucional y policía corrupta.
Si bien algunas letras poseían características que podrían
ser tildadas de groseras, no se debe perder de foco que –más allá del gusto o
disgusto estético que pueden generar- están denunciando irregularidades en el
funcionamiento de los aparatos estatales.
El Estado toma cartas en el asunto, pero en lugar de atender
a las necesidades planteadas en las letras, se enfoca en la regulación de
éstas. Es a través la regulación del COMFER “Pautas de evaluación para los
contenidos de la cumbia villera”
A lo largo de las letras de los diferentes grupos se puede
dar cuenta de:
En primer lugar – y que también se manifestará en otras
canciones- el odio racial entre estratos sociales que desencadena en la palabra
“negro”. Así como en otros países se han observado conductas similares, por
ejemplo, el término “nigger” en Estados Unidos para referirse a la población de
los barrios carenciados (denominados guettos en ése país tal como acá se
denomina villa a los asentamientos precarios)
En segundo lugar se hace referencia a la implementación de
planes sociales, debido a la escasez de trabajo (denominado, simplemente,
“plan”)
-En tercer lugar una
pertenencia a la fé cristiana- católica con la que los hacedores de cumbia y
sus consumidores se sienten identificados: “soy de los que gastan el asfalto
cuando caminan para lujan”
-También se habla del rol de la policía y los casos de
gatillo fácil. Se recuerda a los casos de maldita policía. No existía, más
bien, no se implementaba un protocolo que indicara en qué situaciones era
necesario el uso de las armas de fuego
- Habla, también, del mal tratamiento mediático que se les da
a los hechos delictivos que terminan con la muerte de las personas que cometen
ilícito, donde, muchas veces, no hubiese sido necesario llegar a disparar balas
de fuego.
Y, también, de un sistema de salud que excluye a los que no
tienen dinero para el tratamiento de enfermedades. Un sistema de salud pensado
para la enfermedad y no, como lo define la OMS (Organización Mundial de la
salud) “un estado de completo bienestar físico, mental y social”.
Perfil
Muchas de las expresiones musicales populares en América
Latina encuentran sus raíces en los ascendientes africanos que fueron
esclavizados y traídos a la recientemente “descubierta” América a fines del
siglo XVI. Una de esas expresiones es lo que se puede denominar como “cumbia”.
La cumbia, como amalgama de varias culturas oprimidas,
encuentra su arraigo en Colombia, y las características sonoras responden a
instrumentos propios de este país como la gaita o la flauta de caña. Pero
también denota una hibridación con trajes típicos españoles y con movimientos
corporales de las danzas rituales africanas.
La misma palabra cumbia proviene de la expresión “cumbé” es y sigue siendo una danza propia de Guinea.
Así como el tango (cuyas raíces aún siguen siendo discutidas y causan
controversia) es un híbrido entre música francesa y africana, que se afianzó y
popularizó en el territorio rioplatense; la cumbia pasa a ser parte intrínseca
de la cultura argentina en su expresión más federal, superando incluso al mismo
folklore tradicional, que en un punto se tornó obsoleto al momento de las
identificaciones con el público juvenil.
Muchos años pasaron en donde la
cumbia fue reinventada y adaptada de acuerdo a criterios de comercialización y
a estéticas que fueron variando con los años y se atravesaron con expresiones
populares, del lunfardo.
De letras como “Te daré mi amor eterno” a “Cumbia chapa, y
meta guacha
Fuiira concheto, agáchate que te la m#%$”, transcurrieron
años, procesos, expresiones, la caída del bloque socialista nivel mundial, una
reforma constitucional a nivel nacional y un deterioro social, político y
cultural en donde las ideas carecían de poder y el poder carecía de ideas.
Coincidente con el cambio de milenio,
la crisis en Argentina se encontró con una juventud apolítica, una sociedad
light y la multiplicación de villas miseria. Al igual que sucedió con el punk
de Inglaterra después de la crisis del país anglosajón, el rock psicodélico
como manifestación a los ataques bélicos fomentados desde Estados Unidos, y el
grunge como desilusión de los valores de la sociedad conservadora; todos
subgéneros de un género principal, el rock and roll, la cumbia villera implica
es disruptiva en cuanto a estética sonora y alcance a los sectores populares y
a los desclasados.
Paradójicamente, aquella cumbia de raíces esclavas, aquella
“música de negros” mutó a través de los años para reafirmarse como “música de
negros” auto percibida y quizás uno de los pilares fundamentales a la hora de
pensar en los procesos políticos de un país sudamericano
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