domingo, 18 de enero de 2015

Animé, tías e infancia



Llamé a mi tía a las 2 de la mañana un sábado -con este discurso previamente armado- y le dije lo siguiente sin dar chance de respuesta
"Estoy haciendo memoria, y de repente todo parece tan claro acerca de mi infancia y mi relación con vos

Estos últimos días estuvo rondando por internet la buena noticia de que vuelve Sailor Moon a la tv japonesa, y seguro la van a colgar en internet  y esas cosas

Yo me acuerdo tener una mala experiencia por tu culpa.

 Cuando era chiquita pasaban a Sailor Moon en televisión, creo que en Magic Kids, el canal 15 de ese entonces. Me encantó esa serie desde el primer día, pero vos me mentiste descaradamente y dijiste que me confundí y que no la pasaban ¿sabés por qué? Porque a esa misma hora estaba la movida de Mateyko y vos era tan bitch y egoísta que no solamente subestimaste mi inteligencia sino que me mentiste en la cara. Yo no estaba equivocada y la serie sí se televisaba y a vos lo único que te importaba era ver ese fucking programa de la movida de Mateyko. Odio a ese tipo y ahora me empiezo a acordar por qué

Tuve que esperar como hasta los 14 años para terminar de ver la serie por tu culpa. Y no es lo mismo, no es lo mismo mirar una serie a los 14 años que a los 5.
Y, siguiendo con Sailor Moon, me acuerdo que una vez me compraron una revista del programa. Era hermosa, adoraba esa revista, la leía todo el tiempo, sabía los diálogos de memoria. Ver los colores azul, blanco y rojo del uniforme de serena me hacía sentir viva. Y un día no tuviste mejor idea que pintar la pared y para que no se manche el suelo usaste hojas de diarios, y entre esas hojas estaba mi revista!!. La pintura era blanca y el papel quedó ilegible. Me arruinaste el dibujito por segunda vez, mirá que se requiere esfuerzo para arruinar la misma cosa dos veces
La luz de luna no me deja hablarte, quiero saber qué quiero hacer… Un caleidoscopio es mi corazón…


Después había otro animé que se llamaba súper cerdita. Súper cerdita, súper cerdita, súper, súper, súper, ceeeerdita.

 Me acuerdo que para convertirse en cerdita la protagonista tenía que usar un estuche que parecía de maquillaje, yo tenía uno así de plástico. Un día llegué y no estaba. Lo habías tirado porque te pensaste que era un estuche de maquillaje roto. Lo que lloré toda esa tarde no te lo puedo explicar. Tenía 9 años
¿Y cómo olvidar las veces que no me dejabas ver el programa de Morgado porque querías que te acompañara a comprar? ¿Te acordás del programa de Morgado? 
Donde pasaban Digimon y Sakura Card Captor y los nenes iban para jugar competencias con los baleros esos de metal. Bueno, estaba a la hora de la leche. A vos no te caía bien Morgado y hasta te molestaba que cantara la canción de Digimon Si tú lo deseas lo puedes lograr, solo tienes que  el cielo alcanzar y las estrellas tocar, diiiiigiiimoon.
 ¿Te acordás cuando me hiciste tirar las tolas porque en el noticiero de Andino dijeron que eran tóxicas?
 Tenía una colección grandísima de tolas, las amaba y vos me las hiciste tirar (por suerte me quedé con 4 de contrabando) ¿y cuándo no me quisiste comprar un porta tolas? ¿Y te acordás cuando tampoco me quisiste comprar las cajas de alfajores –creo que eran terrabusi- que traían los stickers de la serie para coleccionar? Nunca entendiste la profundidad emocional de esa serie. Cada “niño elegido” tenía una historia, cada personaje estaba complejamente construido. Hasta los Digimon podían digievolucionar (fíjate que la serie hasta creó un nuevo verbo)  en distintos niveles y con bondad o maldad según lo que el destino le deparara. Uno no puede simplemente burlarse de algo así, tenés que carecer de corazón
¿Te acordás que casi convencés a mi mamá de que no me deje ver Sakura porque decías que era satánica por la magia? (y encima vos estabas llena de las revistas de predicciones) y que te pusiste contenta cuando Morgado dijo que no iban a transmitir la segunda temporada de la serie en canal 7 porque, textualmente, “costaba muchos dólares”.
 Tuve que esperar un año a que la dieran por Cartoon Network, y por suerte la daban a las 4 de la tarde –antes de que vos llegaras del trabajo y te pusieras a chillar- Nunca entendiste a Sakura, nunca me acompañaste a comprar mercadería  trucha de ella en los “todo por 2 pesos” y ni hablar de mercadería original como las cartas Clow y las cartas Sakura. Tampoco me apoyaste cuando quise coserme un traje como el de la carta viento para sacarme una foto. Ni me ayudaste a armar un báculo, nada.

Cuando terminó Sakura empezaron a dar Super Doll Licca chan, y también decías que era satánica. No me quisiste ayudar a disfrazar a mis muñecas como guardianas. Me decepcioné tanto que la dejé de ver.

¿Y con Pokemon? Te cagabas de risa burlándote de los nombres de los Pokemon. Y cuando cantaba pokemon, atrapalos ya, atrapalos ya, pokemon con énfasis te reías de mi emoción y mis expresiones faciales. No te podés reír de una nena a la que le encanta un dibujo animado









En conclusión
Ahora entiendo por qué te odio a vos, a Mateyko y a los noticieros
Creo que lo único que te puede redimir es comprarme la serie Sailor Moon completa en DVD, ahí te perdonaría. O las tolas"

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